Muchas veces nos ocurre que nuestro punto de vista difiere del de otra persona.  Ante esta circunstancia, podemos elegir querer tener la razón y defender nuestra particular manera de ver las cosas sin escuchar o tomar en consideración el punto de vista de la otra persona o por el otro lado, querer entender por qué diferimos o buscar cosas en común con el otro a pesar de tener opiniones diferentes. Desde este lugar, podemos elevar nuestra calidad de pensamiento, energía y comportamiento, y podemos aclarar las propias suposiciones, ayudar a aclarar las suposiciones de la otra persona y crear conciencia de que las personas pueden llegar a diferentes conclusiones partiendo de la misma observación de los hechos.  Esta última elección es la que más favorece a la relación con los otros.

Ahora, ¿cómo es que nace nuestro punto de vista?  Nuestro punto de vista surge de nuestro proceso de pensamiento.  En general, el proceso de pensamiento que seguimos cuando observamos una situación es el siguiente:  primero, observamos a través de nuestros sentidos los datos de la realidad, éstos hechos son verificables por cualquier otra persona.  Segundo, interpretamos lo que observamos, a partir de nuestra historia personal, nuestras creencias. En tercer lugar, aparece nuestra opinión sobre lo que pasa o interpretamos que pasa.  Estas opiniones surgen de la comparación de nuestra interpretación con nuestros valores y parámetros. Es en este paso, donde decidimos que lo que observamos es un problema o una oportunidad.  Por último concluimos y decidimos acerca de cómo actuar. Evaluamos posibles estrategias y acciones concretas sobre cómo actuar. Todo esto ocurre en fracciones de segundos.

Entonces, ¿qué puedo hacer para mejorar la comunicación con la otra persona cuando tenemos diferentes puntos de vista?  Como regla general, evitar la inferencia, evitar hacer “lectura de la mente del otro”, para ello, te sugiero las siguientes acciones:

a) Reconocer que la opinión del otro está condicionada por su proceso de pensamiento, que puede diferir del propio.

b) Preguntar a la otra persona para obtener mayor información que permita entender su propia interpretación por ejemplo pidiendo ejemplos.

c) Dar a conocer al otro mis datos, mi interpretación de la situación que estamos observando para facilitar la comprensión por parte de la otra persona.

Espero que para la próxima situación que encuentres que tu punto de vista difiere del otro, puedas llevar adelante estas acciones y mejorar la relación y comunicación con el otro.

Javier Rossi

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